Lunes, 16 de marzo

 Como todos los lunes,  escuchamos la lectura del Evangelio del domingo pasado, en este caso del evangelio según san Juan.

(Al final de la lectura también está el enlace para verlo) 

"En aquel tiempo, al pasar, vio Jesús a un hombre ciego de nacimiento.


Entonces escupió en la tierra, hizo barro con la saliva, se lo untó en los ojos al ciego, y le dijo:

«Ve a lavarte a la piscina de Siloé (que significa Enviado)».


Él fue, se lavó, y volvió con vista. Y los vecinos y los que antes solían verlo pedir limosna preguntaban:

«¿No es ese el que se sentaba a pedir?».


Unos decían:

«El mismo».


Otros decían:

«No es él, pero se le parece».


El respondía:

«Soy yo».


Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego. Era sábado el día que Jesús hizo barro y le abrió los ojos. También los fariseos le preguntaban cómo había adquirido la vista.


Él les contestó:

«Me puso barro en los ojos, me lavé y veo».


Algunos de Los fariseos comentaban:

«Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado».


Otros replicaban:

«¿Cómo puede un pecador hacer semejantes signos?».


Y estaban divididos. [...]


Y lo expulsaron.


Oyó Jesús que lo habían expulsado, lo encontró y le dijo:

«¿Crees tú en el Hijo del hombre?».


Él contestó:

«¿Y quién es, Señor, para que crea en él?».


Jesús le dijo:

«Lo estás viendo: el que te está hablando, ese es».


Él dijo:

«Creo, Señor».


Y se postró ante él."

Palabra de Dios

(Te alabamos Señor)