Miércoles, 18 de febrero

Hoy, miércoles de ceniza, la iglesia nos invita a parar, a mirarnos por dentro, a reconocer aquello que en nuestra vida debe cambiar para acercarnos más libres al tiempo de Pascua... y nos invita a ayunar... pero no un ayuno externo, sino al que nos invitó el Papa Francisco: 


• Ayuna de palabras hirientes y transmite palabras bondadosas.

• Ayuna de descontentos y llénate de gratitud.

• Ayuna de enojos y llénate de mansedumbre y de paciencia.

• Ayuna de pesimismo y llénate de esperanza y optimismo.

• Ayuna de preocupaciones y llénate de confianza en Dios.

• Ayuna de quejarte y llénate de las cosas sencillas de la vida.

• Ayuna de presiones y llénate de oración.

• Ayuna de tristezas y amargura y llénate de alegría el corazón

• Ayuna de egoísmo y llénate de compasión por los demás

• Ayuna de falta de perdón* y llénate de actitudes de reconciliación.

• Ayuna de palabras y llénate de silencio y de escuchar a los otros.

Si todos intentamos este ayuno, lo cotidiano se llenará de:

PAZ, CONFIANZA, ALEGRÍA Y VIDA


Nos tomamos un tiempo de silencio.