Lunes, 6 de marzo

 Ayer domingo se proclamaba el evangelio de la Transfiguración. El episodio del monte Tabor.  En él, Cristo se transfigura ante Pedro, Juan y Santiago, mostrándose como Hijo de Dios. 


Hoy comenzar el día con el siguiente poema de la Liturgia de las horas que nos invita a vivir nuestra propia experiencia


Transfigúrame, Señor, transfigúrame.

https://www.diocesismalaga.es/cms/media/articulos/articulos-236384.jpg 

Mas no a mí solo,

purifica también

a todos los hijos de tu Padre

que te rezan conmigo o te rezaron,

o que acaso ni una madre tuvieron

que les guiara a balbucir el Padrenuestro.

 

Transfigúranos, 

Señor, transfigúranos.

 

Si acaso no te saben, o te dudan

o te blasfeman, límpiales el rostro

como a ti la Verónica;

descórreles las densas cataratas de sus ojos

que te vean, Señor, como te veo.

 

Transfigúranos,

 Señor, transfigúranos.

 

Que todos puedan, en la misma nube

que a ti te envuelve,

despojarse del mal y revestirse

de su figura vieja y en ti transfigurada.

Y a mí, con todos ellos, transfigúrame.

 

Transfigúranos, Señor, transfigúranos.

Transfigúrame, Señor, transfigúrame.